Hoy, el poder personal descansa más que nunca sobre intangibles. La llave de tu éxito como persona está en tu capacidad de gestionarte a ti mismo. Eres un portento y tienes ya los dos recursos que más valen: tu talento y tus emociones; tu principal escollo nace del hecho de que no los valoras o no les sacas partido. Es muy posible que te levantes pensando “Tengo que hacer más, comprar algo que no tengo, visitar un lugar determinado”. Tus “tengo que” no te dejan vivir, te hacen comer de más, no descansar y no tener tiempo para ti. Tenemos una buena noticia para ti: ya dispones de lo esencial. Falta que aprendas a soltar todo lo que sobra. Como una escultura, debes sacar el mármol que te rodea para que aflore la imagen que buscas. Descubrir cómo hacer más con menos. Necesitas tomarte en serio. Gestionar tus recursos. Sacarte partido. Tener la lucidez de idear un plan de gestión del bien más preciado que tienes: tu vida. Nombrarte director general de la empresa “Mí Mismo y mis circunstancias”. Derrocar al tirano que te ha hecho creer que todo está en manos de los demás, que todo empieza fuera. Invertir en ti. Apostar por ti. Crearte. Definirte. Arriesgarte.
Tienes 3 opciones:
1. Puedes elegir no hacerlo porque eres libre de no querer realizarte. Libre de no querer superarte. Ninguna ley te obliga a ello.
2. Puedes tratar de hacerlo solo y entonces, en lugar de contratarnos a nosotros, contratarás a nuestra competencia directa: el Tiempo. Él te enseñará en años lo que nosotros te podemos enseñar en semanas o meses.
3. O puedes comprender que en un asunto tan importante buscar el apoyo de expertos es una opción lógica. El hecho de que no te hayas planteado hasta ahora la necesidad de que un profesional te ayude a gestionar tu evolución personal no quiere decir que la idea tenga un ápice de absurdo. Al contrario, es una idea que te honra. Porque hoy en día, la inteligencia ya no se mide por tu coeficiente intelectual sino por tu capacidad para ser feliz y próspero. |